oh, ahora, quédate conmigo,
quédate conmigo, quédate conmigo.
Si el cielo que vemos
temblara y se callera
y las montañas se desmoronasen sobre el mar.
Si no pudiese llorar, si no pudiese llorar, no derramaré una sóla lágrima mientras estés... estés conmigo.
